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La noche inmediata

Junio

Una mañana de junio, muy temprano, nos despertó un ruido muy raro.Era apenas audible . "¿Oyes algo"?, musité  a Jacobina que, con el susto, se había acurrucado junto a mí en la paja. "Sí", respondió. "Suena por arriba,en el techo." Todos miramos hacia allí. "Es una polilla", dijo Pancho. Y, ciertamente había una polilla revoloteando por el techo. "Tiene que ser maravilloso poder volar. Y es fácil. Lo único que necesitamos son alas", dijo Pancho. Para entonces ya estábamos todos completamente despiertos. "¡Hagamos alas!", dijimos. Y nos levantamos de un salto, listos para poner manos a la obra. "¿Os acordáis de los paraguas?", dijo Pancho. "Bueno, pues un ala es como medio paraguas." Trabajamos todo el santo día. Luego,  completamente molidos, nos fuimos a dormir. Cuando nos despertamos a la mañana siguiente, ya hacía mucho que había salido el sol. "Hoy  es nuestro bautismo de vuelo", anunció Pancho. Así  que nos fuimos todos a los prados, cargando nuestras alas a la espalda. "Este es un buen sitio", dijo Pancho, señalando una bandada de mariposas que jugaba, en el aire, como una nubecilla de forma variable. Tomó carrerilla y dio un salto en el aire lo más alto que pudo. Y, al punto, cayó como una piedra sobre la hierba, sin haber agitado las alas. "No va a ser fácil", murmuró, decepcionado, pero dispuesto a intentarlo otra vez. Y otra vez aterrizó de golpe, ahora de espaldas. Otros también lo intentaron , pero con idéntico resultado. "Me parece que será mejor esperar a la próxima primavera", suspiró Pancho. Así que nos quitamos las alas, nos acostamos sobre la hierba y contemplamos las mariposas en lo alto. Cada uno escogió una mariposa e imaginó que era él , o ella , quien volaba en el cielo. "Yo soy esa pequeñita de las alas moradas", dijo Geraldine. "Y yo esa de las alas blancas", dijo Titi. "Pues yo aquella de allá, la de topos negros y cola." Pancho era el único que no decía nada. Se veía a sí mismo,  volando sobre el prado. Y , en su imaginación saludaba,  feliz , a sus hermanas y hermanos , que seguían en la hierba, allá abajo.

Leo Lionni . "¡Prohibido a los gatos!" Editorial Lumen

p.s

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pilar -

"Porque contar un conto é dar amor".Xosé A.Neira Cruz