Casi cien
Me decías:
-No, no hay varios viajes. La vida es un único periplo hasta la estación término.
Me lo decías y te oía, pero jamás te escuchaba. No me paré a leer las instrucciones al dorso del billete, como siempre.
Pero éste iba a ser un viaje distinto.
Este era el viaje, y todavía no lo sabía. Tú, principio y final de vía. Yo acortando las distancias entre el deseo y la revelación. Faltó un tramo para llegar a ti. Ese que ya jamás podré recorrer. Noventa y nueve veces intuyéndote en el trayecto del casi alcanzarte.
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