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La noche inmediata

PASSTILLAS DENCENDIDO

          

           ¿Conocéis esas pastillas de encendido, que ayudan a la combustión del carbón cuando preparáis barbacoa? Me hacían falta. Y se me ocurrió preguntar en el bazar  de  mi barrio si tenían.

            La dependienta, china, pareció ponerse en trance . Caminaba por los pasillos, entre las estanterías atiborradas de múltiples artículos, mientras oraba en voz alta, con una perfecta dicción "passtillas dencendido ... passtillas dencendido... ¿passtillas dencendido? " .

            Yo la seguía, dos pasos por detrás. Se paró ante un expositor lleno de colorines, cogió un objeto y me lo ofreció.Era un encendedor. Ya frente a frente, intenté explicarle que no era eso lo que buscaba... aunque iba bien... Quise representarle una escena de  invierno, en la que la persona tiene frío y enciende un fuego... y fingí tiritar y después tener calor.  Pero lo que la servicial vendedora vio fue que frotaba un brazo con otro, cruzados sobre el pecho, como un abrazo ... y después ya no... que simulaba desabrochar la camisa y abanicarme.

            Empezó a reir más fuerte, mientras me hacía gestos para que la siguiese de nuevo por los pasillos. Se detuvo ante un bikini. Yo le decía suavemente no... no ... mientras me devanaba los sexos para explicarle con qué se encendía la leña. A la vez me pareció que la palabra leña no la podría saber... y dije árbol... Dejó el bikini y me enseñó un cojin con forma de corazón

     - No... no... contesté sonriendo dulcemente.

        Mi cara debía de ser un poema intentando buscar unas palabras tan difíciles. Ella, muy voluntariosa, continuaba mirando objetos por las estanterías, mientras seguía con la letanía "passtillas dencendido... passtillas dencendido". Nuestra siguiente parada , fue delante de un juego muy sexy de tanga y sujetador

    - No ... no  ... tampoco es esto ... frío , frío -siguiendo el juego de acertar-  ahora nos alejamos del objetivo.

      La china "passtillas dencendido ... passtillas dencendido..." se detuvo ahora delante de las películas porno

- No... no ...

- Passtillas dencendido ... passtillas dencendido ...

  Me señaló, doblándose con la risa, los condones

- Noooo ... nooo ... deja... no te preocupes ... creo que no tienes ... aproveché para mirar yo, mientras te seguía por toda la tienda.

   Su cara eran dos rayas negras rectas y muchos dientes . Con tono pícaro y super atenta,  me dijo :

- Sí ... sí ... ven mañana. Mañana tengo -entre carcajadas- aquí, "passtillas dencendido" para tí.

  Ya en casa inventaba cómo podría explicarle de qué producto se trataba. Miré si no había tirado la caja anterior y tuve suerte, porque aún quedaba un trocito. Ya que se había molestado tanto, volví a la tienda para enseñársela.

  Según puse el pie en el dintel volvió a reír a carcajadas y se le dibujó  carita cómplice.

  Le enseñé la caja de cartón de "pastillas de encendido" . Una tremenda desilusión la invadió. Noté al momento cómo me acababa de convertir en una mortal anodina, monótona y mega aburrida. Hasta las ganas de atenderme le emigraron de repente y contestó -casi diría que con cajas destempladas- "no. No tengo".

  - Vale, gracias - me despedí-

   Me fui con la curiosidad  ¿qué tendría pensado bajarme mañana? ¿un frasco de viagra... un disfraz de gheisa ... unas bolas chinas?

   Maldije haber encontrado la caja de "passtillas dencendido"

                                                                    María Barcia

 

2 comentarios

Mayka -

Fantástico relato,te obliga a seguir leyendo...tiene gancho...

E.F.B. -

Me gustó mucho esa historia, es muy divertida, yo creo que te tendría las bolas chinas, parece el siguiente escalón, aunque como no entienden, ¡cualquiera sabe!