El experimento
No funcionó. Comprobé el apunte. Marta sonreía en cada letra y sus palabras resonaban en mis oídos: “Nunca serás un científico.” No me importaba el trabajo porque solo era para subir nota, pero el gesto de Marta sí. Recomencé. Aumenté un pizco más las proporciones. El matraz se oscureció. Lo agité despacio La masa oscura burbujeó, se formaron islas plateadas. Cuando añadí el polvo azul la mezcla pareció respirar con bocanadas amarillas que proyectaron luces rojas por todo el cuarto. Tuvieron que contármelo.
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