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La noche inmediata

LA FRASE MÍTICA

             
                                 LA FRASE MÍTICA

         26-Agosto de 2006.
         Pontedeume.
 
         Ese sábado, teníamos programada una actuación del ballet  que a punto
         estuvo de no celebrarse.
 
         El fantasma  de la  cancelación nos persiguió toda la semana. 
 
         Se la vendí a un Organismo Cultural, quien se la regaló a Pontedeume, para representar   

         al   Aire Libre,ya que no disponen de un teatro o multiusos.
         Cuando fuimos a mirar la plaza sugerida por el Concello, vimos que el suelo tenía
         pendiente en 2 sentidos. Cuesta abajo y hacia un lado.
         Como  el espectáculo era de danza y con 6 músicos tocando en directo sobre el
         mismo escenario, no podíamos permitir vibraciones. Así que, si no se podía calzar
         bien, no era el lugar adecuado por muy céntrico que estuviese.

         Cambiamos la ubicación al paseo marítimo. Nuevos contratiempos. El viento crecería
         con la subida de la marea , incomodando a los espectadores, y haciendo navegar el
         sonido.
         Buscando una tercera situación, nos encontrábamos a miércoles, y el parte meteorológico
         empezaba a resultar muy fiable. Anunciaban lluvias para el fin de semana.
         Por si no fuese difícil vender actuaciones, los elementos se alzaban en nuestra contra,
         para realizarlas.
         Las inmensas ganas de trabajar, nos llevaron a una nueva posibilidad.
         Utilizaríamos la Polideportiva  ¡Claro que su acústica ... deja mucho que desear!
         
         En las deliberaciones, todos los artistas coincidían en que los cientos de horas que
         ensayan, son para mostrar su arte al público.Además, es el único día que cobran.
         Había que conseguirlo como fuese.
        
         Nos esforzamos en recrear en la pista del pabellón una "Caja Negra",  un escenario
         con bambalinas, cuya tela absorbería sonido, dificultando el efecto eco.

         Esta cancha deportiva, es rectangular. Accedes por una gran puerta central situada en
         uno de los lados pequeños . Si te paras en su quicio, ves la grada para el público a tu
         izquierda, y la pista de baloncesto,ocupando el frente y la derecha, cuyo linde es una
         gran pared. Desnuda. Sólo  una pequeña puerta con acceso directo a la calle, se dibuja
         en ella; es la que utilizan los jugadores para acudir a diario a los entrenamientos.
 
          Por fin, resuelto el lugar de la actuación, trabajamos ese día desde la 7 de la mañana.
          Operarios, productores, nos afanamos  en construir un enorme teatro
          dentro de ese edificio.
          Cuando llegaron los bailarines y músicos para ensayar, 5 horas antes de la actuación,
          todavía faltaban muchos detalles para concluirlo.
          Los nervios empujaban a cada uno a agilizar su cometido.
 
          Sobre el linóleo que se pone de suelo a los bailarines para evitar resbalones, había
          mecolanza de actividades. Unos estiraban músculos, otros calentaban instrumentos,
          otros martilleaban los paneles que servirían de bambalinas ...

          Pablo, el saxofonista y gaiteiro, creador a la vez de gran parte de la obra, era de los
          más jóvenes y traviesos del grupo. A sus veintipocos años tenía varias carreras de
          música, estudiaba el último curso de una ingeniería, y trabajaba dando clases en el
          Conservatorio.
          Un genio inquieto.
          Bromeaba con todo lo que podía y con todos.
           En cuanto el vestuario estuvo preparado, intercambió las tallas más extremas. Al más
          grande le puso en la percha la chaqueta más pequeña y viceversa. Se acercaba a las bailarinas y
          les robaba un beso en el cuello mientras se maquillaban, consiguiendo un "¡Pablo, cabrón,
          me asustaste!"  como dedicatoria más suave.
          El cariño que le profesa toda la compañía le permitía bromear también con los ténicos, colando en
          los cascos del   sonido un acorde altísimo, cuando se suponía que iba a emitir uno menos
          fuerte. Los sonidistas, pasado el susto inicial, se quitaban los cascos y figuraban  -entre risas-
          que se los arrojaban, eligiéndolo a él como diana.
 
          A Quince minutos del comienzo, por fin todo estaba en su sitio.La gente abarrotaba el recinto.
          Desde la mesa de especialistas, situados bajo el público y frente al escenario, bajan la intensidad
          de la luz,  como indicativo de que la función va a empezar.
          En la parte trasera de la Caja Negra, bailarines, músicos, y productora, nos unimos en un círculo
          enlazándonos por los hombros y emitimos al unísono un "¡Moitamerda!" como grito de guerra,
          para darnos ánimos y desearnos suerte.
 
          En silencio, cada artista ocupa su lugar sobre las tablas.
          Un último vistazo al reloj de mi muñeca, confirma que ya casi son las diez de la noche.
          
          Yo, la productora -entre cajas-  miro a Pablo, que ha de darme la señal de que podemos abrir el
          telón. Acostumbra a tener el saxofón entre sus manos, se lo lleva a la boca, y ahí me hace un
          gesto afirmativo con la cabeza.
          Pero esta vez, debido quizás a la hiperactividad de un genio como éste, se le ocurre la gracia de
          lanzar el instrumento al aire, en vertical. El objeto brillante se eleva por encima de su cabeza,

          y en lugar de parar entre sus manos, que las tiene a la altura del abdomen, se escurre entre         e        ellas, y lo acaba atrapando por la boquilla, a la vez que choca contra el suelo, sin llegar a caerse.
         
          Los músicos están más elevados que los bailarines, en unas tarimas cubiertas por una tela negra.
          El saxofón toca en la madera, y se daña ligeramente.
          Todas las miradas que estaban pendientes de él para recibir "la entrada", se tornan asesinas.
          La mesa de sonido ya había recibido por el intercomunicador mi orden de "prevenidos.  C        cinco,  cuatro     tres ... "   no escuchan el "dos ... uno".  Me acribillan entonces a preguntas " ¿         ¿arriba telón? ...    ¡María ...
          María ... no te recibimos ... ¿arriba telón? ... ¿pasa algo?
          Mientras, Pablo, azoradísimo, centro de 26 ojos espectantes, soplaba suave, y comprobaba que
          la nota "do" le salía distorsionada.
          "¿subimos telón? ... como no te oimos ¡vamos a subir telón! ... "
          Reaccioné suplicando por el intercomunicador "esperad un instante, cayó un instrumento..."
 
          Me parece notar que el público murmura. Los segundos a oscuras  y en silencio, se sienten
          como horas.
 
          Todos, grandes profesionales, resuelven inmediatamente cambiar de nota las melodías. Requiere
          una complicidad exagerada y nunca antes lo ensayaron...
          En una pieza,  el saxofón es sustituido por la gaita ... pura improvisación ...
          Músicos y bailarines podrían conseguir un record guinnes de comunicación por miradas.
          Yo, hojeo el programa de mano, como si de una máquina del tiempo se trata-
          ra  y al hostigarlo, apareciésemos por arte de magia en la melodía final.   
          Cuatro temas, cinco, seis ... llenos de nerviosismo. 
          Llegamos al décimo. En éste, la intervención del saxo enriquece, pero se puede prescindir
          de él. 
          Pablo aprovecha para bajar a hurtadillas del escenario, salir por la puerta trasera -la de los
          jugadores-  a la calle. Desmonta  y monta a toda velocidad las partes que puede del instrumento, 
          y esperando que el sonido que arranque sólo se oiga en el exterior, vacía sus pulmones en
          la boquilla.  Su intención es restablecer el tono que le falta, pero no lo consigue.
         
          Ahora, estoy pendiente a la vez, del número que bailan  y de esa puerta mágica. Los pasos, saltos
          y volteretas están a punto de llegar al fin en esta pieza. El siguiente título necesita
          expresamente del saxofón.
          Totalmente derrotado, el joven compositor me pide que lo cancele.
         
          Advierto a los artistas, con señales aspavientosas , desde un lateral de la caja negra, que nos
          saltamos un tema.
          Intento que lo sepan los técnicos de luces y sonido por el intercomunicador, y ahora es este
          aparatejo el que también falla.
         
          Estallan los aplausos a este último trabajo.
          Los bailarines, en lugar de beber y secarse el sudor con las toallas, como hacen al final de
          cada número entre bambalinas, corren como si se acabara el mundo, chocando por el backstage,             para alcanzar la nueva posición. Deberían cambiarse de vestuario, pero no hay tiempo.
          Los productores de teatro utilizamos ropa negra para poder entrar a escena ante cualquier impre-
          visto y resultar inadvertidos. Pero en este caso, bajo por el lateral, cruzo como un
          fantasma veloz el patio de butacas, consigo alcanzar el puesto de control e indicar que nos salta-
          remos la siguiente pieza: la penúltima.
           
          Desde ahí, con los latidos en la boca , miro para el escenario. Compruebo que las luces
          correspondientes al número final coinciden perfectamente con las cabezas sudorosas de los
          bailarines. Las gotas chorrean sus maquillajes, y las blusas se les pegan al cuerpo como si de
          un concurso de camisetas mojadas se tratara.
 
          Mientras regreso a mi oculta posición en el escenario, distingo a Pablo -que observó todo- 
          dando vueltas sobre sí mismo, con las manos  en la cabeza, y si la oscuridad no me
          traiciona, casi diría que tirándose de los pelos.
          Ya no subo al escenario.
          En segundos estallan los aplausos, "bravos"  y aturuxos.
           Le digo que salga a saludar  y no puede. Las piernas no le obedecen.
           Se encienden las luces. El bullicio de la gente que abandona la polideportiva, permite                                hablar por fin en voz alta.
           Uno a uno, los atistas bajan la estrecha escalera del escenario y vienen hacia nosotros.
           Pablo, con un sudor frío, y de todos los colores, sólo puede balbucear "perdón". Está a punto de
           llorar.
           Los compañeros, que lo habían visto sufrir hasta el infinito durante toda la actuación, le rodean en un                 
           círculo y comentan de buen tono "¡vaya adrenalina! ... si somos la hostia " -mientras  se daban 
           palmaditas en la espalda y abrazaban-
           "Joder ... " -apuntaba otro riendo- "hasta va a quedar mejor si no tocamos en DO"
           Se felicitaban unos a otros . Los bailarines se sumaron al buen rollo : "la guitarra sonó de maravilla " ...
           " ¡y el xilófno! ... la entrada del xilófono sonó de puta madre con este cambio ..."

           Pablo agradecía secretamente la actitud benévola de sus compañeros, pero sabía que era
           responsable y necesitaba hacerse cargo de su mala acción. Respiró profundamente, y mientras
           se quitaba la chaqueta del uniforme nos soltó la frase mítica 
                         " ¡Vale! ... Y ahora que ya nos chupamos las pollas ... vamos a ser sinceros "
 
                                                                                                   María Barcia
           
     
           
          
        
         

Sí y No

 

SÍ y NO

—¿Sí?

—No

—Sí

—Noo

—Síí

—¿Oooh!

—¡Yaaaaaa!

—¿Ya?

—Sí

—¡Noo!

 

José Antonio

ANTÍA

Resbalo,¡uh....uh...¡ es suave,¿Habrá algo,alguién que me pare?

¡Puf¡...un gigante a rayas,le corre un liquido por su cara,es...como mi baño desde que tengo memoria.

Acurrucada,me susurra ¡No lo entiendo¡,pero esa voz...me suena...era aquel susurro que escuché durante tantos días.

¡Oh¡ esa mirada,esta ternura,sí que la conozco.¡Fue tan vivida¡...

mis ojos estan nublados,no veo bien,tengo una nube...miro...abro lo que puedo mis ojos...Porque siempre deseé ver su cara

que es mi cara,sentir sus caricias,como cuando estaba en su caverna roja,en la que me sentía tan querida,tan protegida,

escuchando los susurros de ese gigante,que lo llaman mi padre.

Oigo,porque mis oídos,no sé si lo sabran,pero captan todo. ¡Qué niña tan bonita¡(por lo tanto ya sé que soy niña,aunque

no conozco su significado.

Maria y Adrián son mis padres,los que me esperaban.

Y ahora en todo este mundo de luces y sonidos,sé que soy un hermoso regalo.

El gigante a rayas me dice:Seré el mejor padre del mundo.él no sabe que yo lo intuía antes de resbalar por aquél tunel.

¡¡Yupi¡¡ esto va a ser ESTUPENDO.

M.S

 

 

NO RESULTA VEROSÍMIL... II

          Desde que se me ocurrió contaros "No resulta verosímil pero ocurrió así", parece que todavía me fijo más en las patadas al diccionario...

          Miki, cantante, estaba un poco pocho de la garganta. Comentó a su madre mientras comía, que estaba tomando unas pastillas para dolencias leves que se llaman Bucometasana. Salió con prisa para una actuación que lo apartaba de casa 24 horas. En el portal había reunión de vecinos. La madre salió a la escalera y les pidió , mientras bajaba deprisa : avísarme ahí a mi hijo, que va a arrancar y se deja la BUCOMETADONA. 

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          En la tele, entrevistaban a una anciana que salvó la vida porque la "mataviejas" la dio por muerta.  Se celebraba el juicio, y la pobre señora explicó : "casi me da algo de nuevo, cuando vi a la asesina allí en el ESTRAGO (estrado) ... "

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          Mi amigo, el número uno en cambiar las palabras, nos explicó el otro día que en un pueblo en el que veranea, aunque todo es de reciente construcción, es una pena ... no hay orden urbanístico... todo es tan ARCAICO(anárquico)

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          Y EL COLMO :

          Homenajeaban en la tele a un señor, al que han dedicado una glorieta en su pueblo (por el sur de España). Es la Glorieta del MUDO.  Al parecer, en los años 60 , este hombre, no se amilanó por tener esta discapacidad y puso un bar, al que llamó "EL MUDO".  Se hizo tan famoso, que se convirtió en un referente a la hora de moverse por aquella zona... incluso estaba apareciendo en el GPS como dato, y el Ayuntamiento decidió darle formalidad y bautizarla con dicho nombre, ya por derecho.

         Los periodistas sacaban imágenes del buen hombre atendiendo en el negocio, y entrevistaron a su hijo (de cuarenta y tantos años)

         - ¡Caramba... qué merito tiene tu padre! ¿y se entiende perfectamente con los clientes ...?

         - Bueno... él , hoy por hoy, lee en los labios, y ... ¡hombre! sólo le da problema si alguien no le VOCABULIZA(vocaliza) bien ...

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Continuará                                                   María Barcia

PASSTILLAS DENCENDIDO

          

           ¿Conocéis esas pastillas de encendido, que ayudan a la combustión del carbón cuando preparáis barbacoa? Me hacían falta. Y se me ocurrió preguntar en el bazar  de  mi barrio si tenían.

            La dependienta, china, pareció ponerse en trance . Caminaba por los pasillos, entre las estanterías atiborradas de múltiples artículos, mientras oraba en voz alta, con una perfecta dicción "passtillas dencendido ... passtillas dencendido... ¿passtillas dencendido? " .

            Yo la seguía, dos pasos por detrás. Se paró ante un expositor lleno de colorines, cogió un objeto y me lo ofreció.Era un encendedor. Ya frente a frente, intenté explicarle que no era eso lo que buscaba... aunque iba bien... Quise representarle una escena de  invierno, en la que la persona tiene frío y enciende un fuego... y fingí tiritar y después tener calor.  Pero lo que la servicial vendedora vio fue que frotaba un brazo con otro, cruzados sobre el pecho, como un abrazo ... y después ya no... que simulaba desabrochar la camisa y abanicarme.

            Empezó a reir más fuerte, mientras me hacía gestos para que la siguiese de nuevo por los pasillos. Se detuvo ante un bikini. Yo le decía suavemente no... no ... mientras me devanaba los sexos para explicarle con qué se encendía la leña. A la vez me pareció que la palabra leña no la podría saber... y dije árbol... Dejó el bikini y me enseñó un cojin con forma de corazón

     - No... no... contesté sonriendo dulcemente.

        Mi cara debía de ser un poema intentando buscar unas palabras tan difíciles. Ella, muy voluntariosa, continuaba mirando objetos por las estanterías, mientras seguía con la letanía "passtillas dencendido... passtillas dencendido". Nuestra siguiente parada , fue delante de un juego muy sexy de tanga y sujetador

    - No ... no  ... tampoco es esto ... frío , frío -siguiendo el juego de acertar-  ahora nos alejamos del objetivo.

      La china "passtillas dencendido ... passtillas dencendido..." se detuvo ahora delante de las películas porno

- No... no ...

- Passtillas dencendido ... passtillas dencendido ...

  Me señaló, doblándose con la risa, los condones

- Noooo ... nooo ... deja... no te preocupes ... creo que no tienes ... aproveché para mirar yo, mientras te seguía por toda la tienda.

   Su cara eran dos rayas negras rectas y muchos dientes . Con tono pícaro y super atenta,  me dijo :

- Sí ... sí ... ven mañana. Mañana tengo -entre carcajadas- aquí, "passtillas dencendido" para tí.

  Ya en casa inventaba cómo podría explicarle de qué producto se trataba. Miré si no había tirado la caja anterior y tuve suerte, porque aún quedaba un trocito. Ya que se había molestado tanto, volví a la tienda para enseñársela.

  Según puse el pie en el dintel volvió a reír a carcajadas y se le dibujó  carita cómplice.

  Le enseñé la caja de cartón de "pastillas de encendido" . Una tremenda desilusión la invadió. Noté al momento cómo me acababa de convertir en una mortal anodina, monótona y mega aburrida. Hasta las ganas de atenderme le emigraron de repente y contestó -casi diría que con cajas destempladas- "no. No tengo".

  - Vale, gracias - me despedí-

   Me fui con la curiosidad  ¿qué tendría pensado bajarme mañana? ¿un frasco de viagra... un disfraz de gheisa ... unas bolas chinas?

   Maldije haber encontrado la caja de "passtillas dencendido"

                                                                    María Barcia

 

TUVE QUE MENTIRLE

          Tuve que mentirle.

          A los cuatro años sus padres desaparecieron dejándola en un internado. Doce después saldría definitivamente para dar a luz a una niña. Antes de cumplir los diecisiete, su romance ya se había acabado, por lo que dejó a Cristinita con su abuelo paralítico.

          Un nuevo intento por formar una familia le hizo parir otro hijo : José. 

          Quince parejas fallidas ... y ahora ¡por fin! él.

          Actualmente tenía 31 años, una hija de 15, un hijo de 8 y un novio de 26. ¡Mamá gallina!  Todos con ella en su modesto piso. Su felicidad la hacía cruzar ex-profeso de acera para contárselo a cualquier conocido.

          Esa noche le dijo :

- ¡Bah! no hay nada en la tele ... me voy a leer a la cama... ¿vienes, hombre de mi vida?

         Él enredaba con papeles en la mesa del comedor. Con el boli en la mano, y su acostumbrado semblante sereno le contestó

- Acuéstate tú ... me quedo un ratito.

         A las siete de la mañana un alarido de Cristina la levantó de un salto. La niña observaba el cuerpo ahorcado en el cuarto de baño. Con un empujón y un grito la mandó a por las tijeras. Cortaban la cuerda suplicando a Dios llegar a tiempo de  reanimarlo. Los servicios médicos  sólo pudieron  confirmar la muerte. El forense comentó sus dudas acerca de que fuese un suicidio ya que el espacio era tan pequeño que tendría que haber saltado de la banqueta de rodillas y autoempujar. Le harían la autopsia. La jueza citó incluso al niño a declarar.

        El hermano del difunto fue avisado de que se acercase urgentemente al inmueble del horror, pero no le contaron el motivo.La ambulancia en la calle, dos coches de policía, otro de los servicios judiciales le hicieron recordar lo peor. Subió las escaleras de tres en tres. La puerta  abierta del segundo izquierda dejaba ver a su cuñada con mirada roja y perdida, balanceándose mecánicamente en el quicio del sofá y gente con diversos uniformes revoloteando . Corrió a abrazarse a ella mientras adivinaba    "se ahorcó. Con cuerda del tendal de la ropa de color azul. Como nuestro padre" ... y añadía " Fue él quien lo encontró ... "

        La jueza escuchaba incrédula mientras extendía la mano para recoger una carta de despedida, que un policía acababa de encontrar  encima de la mesa del comedor. La requisó para verificarla.

        Los vecinos próximos, que intentamos auxiliar desde el primer momento, acogimos a los niños mientras sacaban el cuerpo del edificio.

        El día del entierro la viuda se agarraba al féretro impidiendo que lo introdujesen en el nicho a la vez que sollozaba "¿por qué me dejas ... por qué te vas ... no eras feliz ? "    . Con mucho esfuerzo le despegué las manos de la caja, y aprovechándome de que ella sabía que estudié psicología, le mentí con mucho cariño  mirándola a los ojos   " ... tenía el gen del suicidio ... lo heredó de su padre".

                                                                                                     María Barcia

                                                                                                                                                                

North Sea Jazz Rotterdam

Bennie Wallace.

casadosixto

CUALQUIER COSA ... MENOS ABURRIDA

       - ¿Así que te vas a compartir casa con Lucía ?... pues la vida con Lucía podrá ser cualquier cosa, menos aburrida.

         Le dijo entre bromas Andrés a su amiga Almudena, en la cena de celebración de su cumpleaños en el restaurante.

        Después de unas visitas a pubs, las dos amigas subieron al coche para dirigirse juntas por primera vez a la casa de Lucía, en Santa Cruz, un pueblecito cercano a La Coruña. Eran las dos y media de la madrugada, del viernes 19 de Octubre. Cualquiera de las dos podía conducir. Al volante iba Almudena, cuando en una curva descubren un bulto en la calzada.

        - ¡ Aaaagggh ! ¿qué era eso? ¡qué susto... vaya bulto! ¡jobá... menos mal que no viene nadie... invadí el otro carril!

        - ¡Para... para! ... espera que miro por la ventanilla... es que me pareció una persona... tirada en el suelo... A ver... ahora, al no enfocar con tus luces no distingo bien, pero desde luego se mueve. Rodó hacia la cuneta.

        - ¿Qué hacemos , Lucía?

        - Da marcha atrás, y me bajo yo del coche a mirar... pero no lo apagues que este lugar a estas horas es muy solitaro. Tú te quedas al volante, y si ves que es una trampa, antes que nada escapas, y en cuanto estés a salvo, llamas a la policía. Das como referencia el camping "Los manzanos"... déjame coger mi teléfono. 

         Almudena aproxima el vehículo marcha atrás. Sigue sin pasar nadie por esa carretera. Lucía baja colgándose el teléfono del cuello como si de un collar se tratara... un reflejo rojo de las luces de stop ilumina un cuerpo que se encuentra en posición fetal en lo que tendría que ser el arcén. Desde unos metros de distancia prueba a hablarle. Es un chico que contesta como si estuviese bebido. Lucía escruta todo alrededor... conoce muy bien la zona... coincide que es un tramo sin árboles, por lo que de estar alguien escondido le verían aparecer ... Se acerca a la ventanilla de Almudena, quien también baja del coche, dejándolo encendido, con intermitentes de emergencia y puertas abiertas, en el medio de la carretera.

         Las dos chicas entablan conversación con el bulto vestido con pantalón vaquero y jersey azul marino. Les dice que lo atropelló un coche y se dio a la fuga. Observan que tiene la mejilla derecha plana, con respecto a la otra. Lucía no baja la guardia y de tanto observar a su alrededor descubre la huella de una rueda que abandona la calzada pisando la arena y vuelve a incorporarse más adelante. Cree la versión del chico y se ofrece a ayudarle. Se dicen los nombres y unos pocos datos . Ricardo marca con su teléfono a emergencias, pero como tiene problemas para comunicarse con el 112 le pasa el móvil a Lucía , que explica que el chico es un portugués, atropellado y abandonado ,que acaban de encontrar por lo que no le puede decir su número de la seguridad social ni desde que número de teléfono está llamando. Empieza a mosquearse con los de la ambulancia por la cantidad de datos que le exigen ... Almudena, que mientras tanto habla con el extranjero, se vuelve al escucharla decir con tono muy serio

- ¡ Yo no le puedo confirmar de qué número de teléfono le llamo, porque no es mío.!.. inició la llamada el atropellado... y la continué yo porque es extranjero y no se sabía explicar ... ¿cómo que si no confirmo el número no acuden?... pero... esto es inaudito... ¿y si los llamase desde una cabina ... no vendrían?... Sea éste el número que sea, queda grabado que hemos intentado auxiliar a esta persona... allá ustedes ... ¿ y yo qué sé si es grave ?... lo visible por lo menos, es un golpe en la cabeza, parece tener huesos de la cara rotos...

   Cuando Lucía cierra el teléfono explica que por fin aceptaron. Mientras tanto, la noche va enfriando y arropan al herido que sigue sentado en el suelo  con una toalla que vivía  en el maletero, colocándosela a modo de echarpe por encima de los hombros. Aprovecha para comprobar que no huele a alcohol y tampoco le ven sangre.Ricardo comenta con su poco español, que vive en el Camping, porque no le gusta el cemento, pero no está de vacaciones, sino por motivos de trabajo... Que se autoexploró, porque tiene conocimientos de primeros auxilios y sabe que no tiene nada grave, sólo el golpe de la cara... Y muy agradecido, cada dos palabras suelta  "moito obrigado".

   Almudena pone gesto de pensar que la lesión  puede deberse a un puñetazo... pero de todas formas hay que ayudarle.

   La ambulancia lleva al portugués. Al despedirse,  Lucía, que se había quedado con el móvil del extranjero en la mano por si confirmaban la llamada, marca su propio número, para que le quede grabado  y le promete  mientras se lo devuelve que mañana se interesará por su estado. También acudió un coche de protección civil con un chico y una chica, que les pidieron que esperasen a la guardia civil para dar su testimonio.

  El termómetro bajaba a toda velocidad, por lo que cada pareja esperó en su coche. Almudena sonreía recordando el cabreo de Lucía, y ésta lo justificaba diciendo que si a ella le ocurriese, también le gustaría que la ayudaran. Protestaban entre ellas por la tardanza de la guardia civil , cuando la chica de chaleco naranja pide que bajen la ventanilla y les comunica que se pueden ir, que la guardia civil irá por la mañana...  Las pestes de Lucía son descomunales. No puede entender cómo es que no vienen a coger las huellas de las ruedas ahora que están frescas. Quizás por la noche llueva y se borren ...

        Al día siguiente, Lucía llama por teléfono al portugués. Está ingresado en la Ciudad Sanitaria. Tiene el pómulo roto y ha de operarle un cirujano plástico el lunes. Está preocupado porque debe avisar a sus jefes y se le está acabando la batería

- Díselo a alguna enfermera, todo el mundo tiene móvil. Seguro que te pueden prestar un car...

- Non,non. Non teñen.Perdona que fale deprisa... vaise agotar... é que este é un modelo novo de siemens que ten dous pinchiños... 

Lucía ofrece  acercarse al Camping a por el cargador especial. Ricardo le cuenta que la recepcionista se llama Laura. Puede preguntar por ella. Almudena opina que con la ayuda prestada en la madrugada acabó su labor "tú eres muy confiada" ... pero Lucía insiste en que si a ella le ocurriese...

       Ante la desaprobación de su amiga acude sóla al camping. Está desierto. El ambiente es desolador... como debe de ser habitual en la segunda quincena de Octubre en La Coruña... no se ve un alma. Busca en la cafetería, donde coincide que un señor en silla de ruedas grita el nombre de Laura. Aparece la chica. Al explicarle  lo ocurrido, dice que no lo conoce, por lo tanto no puede ayudarle. Lucía insiste en que mire las fichas... dada la estación no pueden ser muchas ... De repente parece que le viene la memoria...  "¡ah! a ver si es un cargador que hay aquí en la sala contigua, donde juegan con la play station" ... Regresa agitando un aparatito en la mano. Parece que sí. Por lo menos tiene dos patillas como describió Ricardo. Lucía se lo agradece y le repite la importancia que tiene, y en prevención  de que no pudiese contactar, le pide que avise ella a los del trabajo que lo recogerán el lunes en la puerta de "Los Manzanos" .De pronto, y como si hubiese comido un saco de rabos de pasa, recupera toda la memoria y explica que ese chico vive en el camping en una tienda y sus jefes, ingleses, en caravanas... "por cierto, ése que ves a través del cristal... de ojos azules y gordo es uno de ellos... pero no habla ni papa de español" . Laura lo llama, y en inglés-indio intenta explicarle que "Ricardo ... jóspital ... opereision..." De pronto, aparece el socio, que según la recepcionista sí entiende castellano... Es un señor más grande todavía que el anterior. Al saber lo ocurrido, se lo cuenta en inglés al de los ojos azules y se desternillan  ... A Lucía no le hace ni pizca de gracia y siente una profunda compasión por el emigrante solitario de veintitantos años, cuyos jefes se parten de risa con una noticia así... Enfadadísima piensa... " Ricardo quería el cargador para avisar a sus jefes ... misíón cumplida..." y recordando los consejos de Almudena de que no se involucrase tanto... da media vuelta y se larga. El gordo de ojos azules sale tras ella con el cargador en la mano mientras le grita "lady... lady" . Lucía mira para atrás sin detener sus pasos y contesta airada "llévaselo tú" ... El inglés la persigue hasta su coche, siempre con el cargador en la mano, para entregárselo. La alcanza mientras abre la puerta, y al ver que Lucía tiene el espejo retrovisor roto, sujeto con cinta americana, lo señala con el índice enfadado " ¡Aaahhh!  you .... paf (simulando un choque con las manos).... Ricardo ... "  A Lucía le parece entender que la acusa a ella de haberlo atropellado, pero se mete en el vehículo. El inglés le golpea el capó con la mano a la vez que le dice "facof ... facof". Lucía saca la cabeza por la ventanilla y le contesta "a tomar por culo te vas tú, tonto insensible" ...

Vuelve a casa y le cuenta a Almudena que ha de  darle la razón y que está arrepentida . Tenía que haberle hecho caso... ¡qué locura de gente! Por si no era extraño que una Empresa viva en un camping,  hay que sumarle que se rían ante la noticia de un empleado hospitalizado ... y qué decir de la desmemoriada de la recepcionista y su cambio de actitud. El bajón de tanto ajetreo la sumió en una profunda siesta

- Lucía, suena tu teléfono ...-mientras lo alcanza y mira la pantalla-  ¡no te lo pierdas... es el portugués! ... A ver que ocurre ahora...  Ponle  el "sin manos"

- ¡Hola    Ricardo! ... ¿cómo estás?

- Teño que pedirte perdón ... contóume Laura ...  enfadácheste cos meus jefes ... 

- ¡No hombre! ... tú no me tienes que pedir perdón por eso ...

- Siiii... Eu ... te agradezco ... e sinto o dos meus jefes ...

- Insisto, Ricardo...  a tí no tengo nada que perdonarte ...

  El portugués  le pisa la frase sin dejarla acabar

- Síiii, teño que pedirte perdón ... porque te mentí ... Nosoutros traballamos para una empresa que asfalta as carreteiras. E o compañeiro e máis eu, usamos una furgoneta que manejamos por la semana, para ir a la discoteca, pero non pedimos permiso. El Compañero se salió en la curva... e o volver a entrar bruscamente, levéi unha hostia contra o volante... por iso teño o golpe no ollo dereito, porque a furgoneta é inglesa, co volante a dereita ... E para que non se enteraran, lle dixen que a volvera a poñer no seu lugar, e que me deixara na carreteira que xa buscaría cómo ir ó medico...

Almudena ya no podía reprimir las carcajadas. Y mientra el "manos libres" aireaba la voz del portugués, ella recordaba la advertencia de Andrés : " La vida con Lucía podrá ser cualquier cosa ... menos aburrida"

 María Barcia

 

 

     

  

 

 

 

       

 

        

casa "de" sixto

casa "de" sixto

Hicimos una visita a casa "de" sixto, nos prepararon una deliciosa cena de verano:  tortilla, ensalada, jamón, chorizo y vino, que compartimos con la primera peregrina que desde Belgica llega a casa "de" sixto. La de la foto.  José, Marisé y Javier , como siempre entrañablemente fantásticos, hicimos tertulia y unas risas juntos. Os mando un recuerdo a tod@s.

p.s

Relato de una soñadora

Aquella tarde ya no podía más,no era solo físico, era el agotamiento ante el abismo de lo cotidiano tragándote y por descontado que la metafísica daba para poco en aquella situación donde imperaban los pagos, las deudas, los proveedores, el banco…..y lo más soez y representativo de todo, eran ya aquellas bolsas de plástico de caprabo llenas, llenitas de trapos sucios para poner a lavar en casa, dando igual que fueran las 2 o las 3 de la madrugada.
Di cualquier disculpa, no recuerdo o simplemente dije:-prou,non puc més.
Aquella tarde de un sol acariciador de primavera y en el más absoluto vacio de mi mente, di rienda suelta a mis pies y me puse en movimiento, sabía que si me encerraba en mi pequeño taller me iba a pelear fieramente con el lienzo y acabaría destrozándolo todo.  Esa tarde de luces blancas y azul mediterráneo, salí de mi aislamiento.
Cogí la vespa y subí a la montaña, desde alla arriba dislumbrabas toda la costa, y me embuí de los olores y colores más plenos del mediterráneo. Sitges se presentaba como un pueblito dibujado por la mano de un ángel. La tarde seguía acariciando suavemente .
Dejé la vespa aparcada entre los matorrales y con una pequeña mochila, donde llevaba mi libreta de notas, un monedero y mi paquete de ducados,comencé a caminar.
No sé cuanto tiempo paso pero mucho, eche en falta un agua y algo para picar, y decidí regresar.
En el camino de ida me llamara la atención una pequeña masía, con aire soñoliento y poético, desgastada por el paso del tiempo pero mimada y cuidada por las manos de un amante y  pense:- como me gustaría tener algo así. En el camino de vuelta pude advertir que había gente en la casa y que un hombre mayor se entretenía en quitar las hierbas malas de su huerto. Y como en los cuentos de hadas , salía humo de su chimenea.
Me saludó amablemente al pasar y le correspondí con una amplia sonrisa pues tenía una expresión muy simpática y afable.
Dudé un poco pero la sed que tenía era superior y le pregunté si me podía dar un vaso de agua, mientras me disculpaba de mi torpeza de no llevarla y ya lo demás salió solo, el sarpullido de nervios que me posee cuando comienzo hablar, no me había dado cuenta y ya le contara que no pensaba caminar casi nada, que no sabía bien que furia me había dado…y bla,bla,bla…..
No recuerdo bien cual fuera la frase que rompió el hielo y estabamos sentados en una mesa que tenía en el porche de su casa tomando un sabroso café .La conversación se iba entrelanzando y repetimos otro café, y luego otro al que acompañamos con un chopito de orujo gallego en honor a mí, me dijo con una sonrisa feliz, por nuestra charla en donde las edades ni los tiempos existían.
La tarde refrescaba, me ofreció entrar al calor del fuego de su casa, dudé y con agradecimiento decidí poner fin a la tarde,en donde había alcanzado un bello momento de plenitud que no quería destrozar como mis cuadros.
-Creo que es hora de que vaya bajando, pronto se hará oscuro.
-Hasta otra Isabel.
-Hasta otra Manuel.

La siguiente vez que nos encontramos.Entré en el calor de su hogar.No hubo regreso.
p.s
  

Blanca

Sus pequeños ojos de color  miel, chispeantes, desde los  más   profundo de los mares interiores de su gran océano, siempre te contaban cosas. Si estaba contenta   ,ellos  sonreían y toda le expresión de su cara adoptaba un cierto aire oriental. Cuando le abatía alguna preocupación sus ojos apagados lloraban sin lágrimas sus penas ahogadas.

Blanca era su nombre, blanca era su piel en invierno, blanca era su alma en la primavera.

El viento y el sol curtían su piel en verano, todo su cuerpo se teñía  de un lindo color tostado, al que dejaba largas horas acariciar por la azul brisa marina. Sus pies descalzos jugaban por la orilla en los sueños eternos de aquellas juventudes pasadas y perdidas.

Y cuando el sol dejaba ya de calentarnos con aquellas pasiones instantáneas de los días contados de verano, ella comenzaba a refugiarse tras sus ropas de otoño y festejar la nueva estación entre los olores de las campanas blancas y los entre colores por los que estaba sembrado todo el bosque.

Finos labios, que solo pintaba en días señalados de un rojo carmín, figura esbelta y siempre elegantemente vestida, blanco pelo, que cuidaba con esmero. Caminante incesante de trayectos de ida y vuelta. De la montaña a la playa, de la playa a la montaña.

Nostálgica, soñadora y romántica, envuelta en un halo de dulce tristeza, no podías dejar de verla cuando en el camino te cruzabas con ella, dejaba tras sus pasos notas musicales que quedaban suspendidas en el aire y su música llegaba a tus oídos y tu mirada se llenaba de su belleza.

p.s

 

NO RESULTA VEROSÍMIL, PERO OCURRIÓ ASÍ

             Me he reído tanto este fin de semana, que me provoca contároslo.

             Mi amigo Roque tiene un ex-compañero de trabajo que padece una especie de dislexia, y cambia ciertas palabras sin darse cuenta.

             Como es avispadísimo para temas lucrativos, y muy dispuesto y enérgico, nos chocan sus frases lapidarias. Se jubiló anticipadamente y se dedica a viajar y vivir. Galán tiene quince años más que Roque, pero no es problema para  que comparta con nuestra pandilla alguna cena... y nos cuente sus aventuras. Tiene talante dictador, por lo que nos limitamos a escucharle y pocas veces le rebatimos algo. La última semana, por casualidad lo vimos varios días... y todas las veces  nos deleitó con  alguna de sus perlas.

             El lunes relataba que visitó  a otro ex-compañero para verle la casa, en una aldea, y nos suelta : "es así...de estilo RUPESTRE... Caímos en la cuenta de que quería decir rústica. Nos miramos y se nos dibujó a todos una sonrisa tipo Gioconda.

             El martes, entre que nos comentó que casi lo tira una GARRAFA (ráfaga) de viento... que pegásemos una pieza rota con NOLOTIL  (loctite) , y que en su último viaje hizo todas las compras en el TUTI FRUTI (dutty-free) del aeropuerto, la sonrisa-gioconda empezó a despegar los labios.

             El miércoles criticó a un vecino, porque "es como esos que cuidaban los harenes : un NENUCO (eunuco)"

             El jueves pasó por una curva que tenía el PENALTY (peralte) del revés...

             Todo esto lo comentábamos en el mesón en el que trabaja mi sobrina. Ahí las carcajadas ya eran desomunales, cuando llega un cliente -para ella conocido- y le cuenta que viene irritadísimo de discutir con un policía que lo quería mul-tar. Como llevaban un rato sin ponerse de acuerdo, le dijo "haz lo que quieras... ¡múltame,hombre!... total soy DISOLVENTE (insolvente).

               La sonrisa Gioconda se vio acompañada por una enorme apertura de ojos que se buscaban cómplices. Nadie podía cambiar de gesto sin dejar escapar una risotada.

               El hombre, autista en su enfado, continuó  "ponme un agua y mira por favor si tienes una aspirina y me DESPEGA (despeja) la cabeza" .

               Para entonces, hasta la jefa del negocio y su hija de 12 años se retorcían. El cliente, miró para la niña y creyendo que se reían de su mala suerte le repite socarronamente "eres como tu madre...maliciosa como tu madre... debe de ir en los GÉNESIS (genes).

               Había caído la bomba atómica.  A un lado y otro de la barra, cada cual dio rienda suelta a su manera de expresión.  Hubo lágrimas, la niña se arrodilló, otro se agarró el vientre... hasta el multado se contagió, e interpretó  satisfecho que había sido muy ocurrente.

               Lo que viene a continuación NO OS LO VAIS A CREER.

               Nos juntamos un grupo grande y ecléctico alrededor de la piscina de casa. Repetíamos risas contando lo ocurrido en la semana. Mi sobrino Gundar, de casi 25 años, hecho un toro, vacilaba a los ocho integrantes de la pandilla de su prima Yanira, que celebraban su cumpleaños 19. Depués de tirarlos a todos al agua, uno que ya estaba cansado observó que Gundar seguía salta que te salta, y le pregunta  " tú que eres ... ¿IMPERATIVO (hiperactivo)? "  a lo que mi sobrino contestó   " y tú ... ¿subjuntivo?" .

                                   S I N        P A L A B R A S

                                                                                María Barcia

 

recuerdos

Frente al ocaso, al ocaso de junio y de un sol mas vivo que nunca, sentado a la mesa, en la terraza y abrazado a una sangría, los recuerdos transforman la tarde: ilusiones y sueños compartidos al amparo de "a maxia das palabras" -magia, sí, porque si la mente crea las palabras el corazón las convierte en magia- y eso solo ocurre cuando a las imágenes les añadimos un rostro y al rostro una sonrisa. Una sonrisa inmensa y contagiosa como las de A Casa de Sixto. Hasta el ocaso sonríe ante el recuerdo si al dia siguiente nace julio, al fin y al cabo, es magia; la magia de esta "lanocheinmediata".

Bikiños

José Antonio

 

EL VIRUS DE LA GRIPE PUEDE DEJARTE SIN SEXO UN AÑO

                                            (Basado en Hechos Reales)

 

               Dicen que por San Juan las meigas están al acecho y suceden cosas inexplicables, sólo atribuibles a las brujas.

               Mi amigo Lalo fue víctima de una de ellas.

               Acudió a la fiesta-sardiñada propia del solsticio de verano en casa de su amiga María. Ésta, más adicta a las fiestas que la actriz Cher a las operaciones de estética, acostumbra a convocar el mismo número de elementos masculinos y femeninos. Mantiene que si en la división salen decimales, la cosa no cuaja ... pero una gripe inesperada evitó que Pilar se encontrara con los otros 51 invitados (hubo de quedarse en la cama con 39 -de fiebre, claro- )

               Por lo tanto, Lalo, experto y asiduo asistente a eventos de esta condición, se pasó toda la noche intentando descubrir cuál era la chica que le correspondía. En Cuanto veía una mujer sola, atento y solícito le preguntaba "¿qué bebes ... te pongo una copa?" y por afán de empatizar se servía él otra de lo mismo.

               Durante las 6 primeras horas estuvo el hombre rotando de partenaire , sin percatarse que, como en el juego de la silla, había un bailarín de más.Los 50 que encontraban asiento libre, no se dieron cuenta de los diversos combinados que había ingerido hasta notarlo generoso en "tequieros".

               La casa de la anfitriona está situada en la desembocadura del Río Lambre en el mar, por lo que se ve afectada por la subida y bajada de marea. Tiene un pequeño embarcadero hecho con traviesas ferroviarias y una escalera de piedra.

               Lalo, experto marinero, había acudido en su motora.

               Cuando el reloj le dijo que llevaba allí casi una jornada laboral, cayó en la cuenta de que si no arrancaba tendría que quedarse a dormir, porque el caudal del río sería insuficiente para navegarlo,  y se apresuró a subir por la borda de la lancha.  Él sostiene que las meigas se la apartaron.

               El medio centenar que agitaban de broma unos pañuelos, vieron atónitos como desaparecía entre la embarcación y la madera del pantalán, acompañado de un sonido no más grande que el de las truchas al saltar para comerse un mosquito.Enseguida subió por los peldaños que dan al agua, mientras sacaba de sus empapados bolsillos la billetera y el móvil.

               Con un objeto chorreando en cada mano, y los brazos en cruz como El Mesías, le dijo a su teléfono frunciendo el bigote :

               " adiós chorbo-agenda . Un año sin follar ".

                                                                                              María Barcia

                                                                                    

Tengo la espalda fatal

Te lo dije, hay esfuerzos que ya no puedo hacer, bueno en realidad que ya no debo hacer, por que poder si puedo, o al menos me sobran las ganas. Donde está el límite, cuando empezamos a asumir que ya no tenemos toda la energía? cuando empezar a bajar el listón, del disfrute, de la actividad imparable en la que vivimos, de las fiestas y de los madrugones. 

En que momento nos damos cuenta de que nos estamos  haciendo mayores? o no es un momento y es una sucesión de acontecimientos que te van llevando suavemente hacia  otro ritmo. Como asumir todos los cambios? como aprender a disfrutar de otra manera cuando solo sabemos hacerlo de una?

Tengo la espalda fatal y me voy a tumbar un rato al sol, me tomaré una cerveza bien fría y leeré ese maravilloso libro que me recomendaron, ummmmm hay muchos placeres que disfrutar incluso con la espalda fatal.

Buenas vacaciones

Me resisto a creer que nadie tenga energías para escribir en este, nuestro blog, lo abro con la ilusión de que aparezca algo y nada....pero que os pasa? Entonces se me ocurre pensar que mi vida debe ser muy ociosa y que todo el mundo tiene muchas ocupaciones, siempre acabo castigándome un poco.

" El otro día me negué a comprar la bolsa de plástico en EL DIA y salí de allí  con mis limones, mis lechugas y mis zanahorias, que iban bien apoyaditas en mi carpeta, la que tengo cuando voy de médicos. Y sí,  fui al médico y me pedí la baja, menuda gripe, me dio rabia porque había decidido ir a la sardiñada de María, aunque no conocía a nadie, ella me mando un mensaje tan simpático y acogedor, que ya solo por eso,  me iba a arriesgar,  en mi absurda timidez, además iba el del blog de Indonesia y yo ando ahora con  mi Maga por esos territorios y bueno nunca se sabe,  a lo mejor,  me daba pistas."

Bueno pues nada amig@s de la noche inmediata....buenas vacaciones. Os animo a que escribais ¡vale!

p.s

un bo comenzo

un bo comenzo

p.s

porqué calar?

porqué calar?

Nos últimos tempos tódalas mañás erguíame da cama cun mesmo pensamento. É millor calar?. A dúbida mantíñase nesa balanza traidora da chamada reflexión do sí ou non.  Lonxe dos arrebatos da xuventude  de  enarbolar a bandeira constante da xusticia e preto da madurez conservadora e escéptica ante as cousas, existe un sentimento racional do manteñemento da dignidade.
Só frente ó mundo das normas , só frente a barbarie "dos ignorantes e feridos e escuros", só.

(Entre os libros,as augas,as historias de verdades e mentiras,as palabras de todos nós entrecruzándose ,encontrábanse as nosas palabras "cruzadas ",despertabas hacia mi , casi en forma de verso. E eu temendome torpe de non pillalas,a elas,as túas palabras,- había tantos obstáculos para os meus oídos. Te sentí  como si foses unha fada dos contos, unha adiviña.  Non estaba segura, non podía casi creelo pero estabas a falarme como si houberas viaxado nesas horas xunto a mí , non só no meu pensamento senon tamén na miña miña atrapada emoción. Te recordas?)

p.s